00 – In the Flower Garden

En el Jardín

Merlín: Existió una vez una planicie ligeramente inclinada, donde crecían flores de muchos colores.

Los rayos del sol primaveral y la fragancia del verano llenaban el atardecer.

Los vientos de otoño y el estrellado cielo de invierno cubrían la noche.

Sobre la tierra, habitaban flores e insectos.

El bosque era el hogar del agua, la vegetación y los animales.

Además, sobre el lago habitaban hermosos espíritus.

Esta isla legendaria, eternamente prohibida y nunca explorada por los humanos…

Su nombre era Avalon.

[Track 01: At the Garden]

Ese era otro nombre para aquel lugar que residía en el corazón del planeta. El lugar en el que el alma del ser celestial llamado Tierra descansaba.

En ese jardín cubierto de flores existe algo que tiene la forma de un humano.

Llevaba una túnica simple, pero tejida con los mejores telares existentes.

Tenía un largo cabello de color arco iris que parecía haber sido bendecido con los rayos del sol.

Fijó su atención en su pupilo, que se encontraba en un lejano lugar sin fuerzas para continuar.

El hombre pensó, “Probablemente ya comenzó su caída”, aquello iba dirigido para ciertos habitantes de una isla del siglo V.

Él caminaba a través de este Paraíso.

El hombre había sido el Mago de un cierto Rey, pero antes de la última batalla, aquel no humano huyó a este paraíso, por razones personales que involucraban a ciertas mujeres.

Se convirtió en la inspiración de grandes magos que aparecieron en varios mitos y leyendas.

Sin embargo, él poseía la prueba de su posición por encima de los otros magos – los ojos que podían ver a través del mundo.

Había nacido de la unión entre un Incubo y una mujer humana.

Su nombre era, El Mago de las Flores, Merlín.

Merlín estaba caminando a través de este jardín lleno de flores.

Este paraíso no tenía límites ya que cambiaba constantemente.

Cuanto más se acercaba a los límites de la isla, el paisaje se volvía más estéril e infértil, justo como lo era Gran Bretaña en el mundo exterior.

Frente a sus ojos se encontraba una puerta de piedra.

En la parte superior, había una frase escrita — Sólo los que no sean pecadores pueden pasar.

Merlín se encogió de hombros y sin desviarse, pasó a través del portal.

Tan pronto como lo hizo, la suave pendiente en la que se encontraba cambió completamente.

Desde el suelo, un grueso muro de piedra emergió y atrapó al mago.

Merlín murmuró en su mente acerca de lo que había causado esto.

[Así que sólo los que no sean pecadores pueden pasar.]

El hombre, sabiendo que era una trampa, había seguido avanzando ya que no podía soportar esas palabras.

Para Merlín, que podía ver todas las posibilidades, el mundo no era más que una pintura.

Una pintura que Merlín siente que es más hermosa con una conclusión feliz para la humanidad.

Sin embargo, en la pintura, el amor por los seres humanos o incluso por un individuo en particular no existía.

En consecuencia, por el bien de traer felicidad y prosperidad a la humanidad, sólo utilizó vidas humanas y las trató como si fueran insectos.

No existía ningún bien o mal en sus acciones, ni amor ni odio.

Él mismo ni siquiera tenía conciencia del pecado.

Tal vez, el único merecedor de llevar el título de no pecador en esta tierra soy yo. Eso era lo que él pensaba.

Merlín prestó su mano a la humanidad y empezó a convertirlos en reyes.

Pero, no sentía culpabilidad ni responsabilidad por lo que sucediera con los reinos después, al menos hasta que oyó las palabras de despedida de cierta chica.

Él hombre dentro de la estrecha celda, se sentó en un fragmento de roca que emergía de la tierra.

Levantando su vista.

Vio un pequeño espacio abierto en la pared.

Para Merlín, cualquier vista era la misma a tal punto que sería capaz de percibir todos los acontecimientos de la época a través de él.

El mago de las flores puso una mano en su bolsa y le dijo a su familiar: (Cath Palug)

Pronto veremos el último escenario, el fin está a la vista.

Pero antes de eso, hablemos un poco de cierta historia que ocurrió en el pasado.